Vecinos organizados para la prevención de incendios

Vecinos organizados para la prevención de incendios

Vecinos organizados para la prevención de incendios

La Red de Prevención Comunitaria se ha transformado en las últimas temporadas en un factor clave al momento de prevenir y combatir los incendios forestales en zonas urbanas y rurales. Se trata de una alianza colaborativa entre vecinos organizados en 355 comités que existen desde la región de O’Higgins hasta la de Los Ríos, que trabajan directamente con sus municipios, Bomberos, Conaf, empresas forestales, Onemi y Carabineros, formando así una gran red de prevención para disminuir la ocurrencia y el daño de los incendios forestales. 
Los comités que conforman esta red son agrupaciones de vecinos que trabajan de forma voluntaria y se organizan territorialmente a través de coordinadores, uno de ellos es Karla Leal, quien está a cargo de 13 comités desde la comuna de Temuco hasta La Unión. “La red de prevención es bien organizada y estructurada, tenemos hitos a lo largo del año por eso trabajamos con los vecinos no solamente en el verano, para que cuando venga la época estival, ya estemos preparados”. 

La Red de Prevención Comunitaria nace tras los incendios del 2017 donde el pueblo de Santa Olga, en la región del Maule, se quemó completamente. Fue ahí cuando las empresas forestales y las instituciones del Estado se organizaron y crearon esta red donde los vecinos altruistamente trabajan como gestores de prevención comunitaria. Karla apoya en generar los contactos dentro de la red, en capacitara los vecinos y apoyarlos para que ellos puedan generar más actividades de prevención. “Tenemos hartos tipos de acciones en la Red de Prevención Comunitaria para preparar anticipadamente nuestro entorno ante una emergencia. Una de las acciones preventivas que siempre hacemos y trabajamos harto con Conaf, los municipios y empresas forestales es mantener fajas libres de vegetación alrededor de nuestro comité, porque todos tienen harta vegetación boscosa. Yo sé que es lindo y a todos nos encanta vivir en un sector rural, pero son los que corren más riesgo ante un incendio. Las acciones preventivas buscan crear conciencia y lograr cambios en nuestros vecinos. Nos juntamos con ellos, hacemos tardes recreativas, también hacemos puerta a puerta, entregamos folletos de difusión y comunicamos los protocolos de emergencia, porque a veces lamentablemente los incendios ocurren por negligencia y descuido humano, pero también por ignorancia. En ocasiones no sabemos que no estamos en periodo de quema y el vecino cree que, porque va a llover se puede quemar, por ejemplo”. 

Este trabajo ha demostrado funcionar en momentos de emergencia, como ocurrió a fines de febrero en el incendio conocido como “Las Mariposas” al norte de Temuco, en la región de La Araucanía. “Justamente tengo un comité ahí muy preparado y la reacción fue realmente increíble, porque ya todos sabíamos qué hacer, a dónde ir, no obstaculizar el tránsito, cuál iba a ser nuestro punto de encuentro en caso de incendio. Lamentablemente tuvimos un incendio, pero fue ahí cuando nos dimos cuenta de que estábamos realmente organizados para una emergencia que fue muy compleja”. 

Por comité participan entre cinco y ocho representantes que lideran al resto de sus vecinos, “tengo un comité que tiene un representante que mueve a toda la zona, entonces hablar de números quizás no es están relevante porque son los suficientes para para poder mover a un comité a través de encuentros con juntas de vecinos, APR, organizaciones del adulto mayor o deportivas. La idea es que puedan difundir la información”. 

Las acciones relevantes de la Red de Prevención Comunitaria son la limpieza del entorno, creando conciencia de la importancia de realizar podas y raleos, mantener el espacio limpio y eliminar algunos los árboles que están mal ubicados o degradados. “Nuestras acciones preventivas destacadas son la mantención de fajas libres de vegetación, los corta combustible, la silvicultura preventiva que la hacen los vecinos, mantener siempre alrededor de la casa libre de vegetación. Siempre le digo a mis vecinos que nadie está libre de un incendio forestal, vivimos en un sector rural y tenemos que estar preparados ante esta emergencia porque también sabemos dónde empieza, pero no dónde termina”. 
¿Ante la intencionalidad de los incendios, podrían también estos comités empezar a ser parte de la vigilancia?
Por lo menos acá en la región de Los Ríos lo hemos conversado. En la comuna de Los Lagos el año pasado tuvimos seis incendios y no lográbamos descubrir qué los ocasionaba, pero los vecinos sabían quién era y gracias a la información de ellos pudimos descubrir que se trataba de una persona que tenía problemas mentales, que lo hacía porque estaba en el bosque y para él era entretenido que las brigadas fueran a trabajar en el sector, lamentablemente.

Este año también trabajamos arduamente en el comité Las Mariposas de Temuco, el tema de la intencionalidad y lo único que podemos hacer es denunciar a la PDI, también trabajamos harto con el número 130 de Conaf y con la central de Arauco, que son las recomendaciones que entregamos a los vecinos, este tipo de intencionalidad denunciarla de esta manera. 
¿Cómo ves la percepción de los vecinos, hay algún resquemor de trabajar con estas instituciones o hay ganas de participar?
Generalmente los vecinos son más resistentes a trabajar con empresas forestales, pero con los que yo trabajo tienen la conciencia de que a muchos de ellos les entregan trabajo y el pan de cada día, entonces nos dicen ¿cómo nosotros vamos a querer que se vayan todas las forestales si nos vamos a quedar sin alimento para nuestros hijos?, entonces ¿qué tenemos que hacer aquí? Prevenir y trabajar en conjunto. 

La labor preventiva que hace la Red de Prevención Comunitaria es voluntaria y es vital el liderazgo de los representantes de los 355 comités que lo conforman porque son capaces de mover a todo su sector en torno a la prevención de incendios. “A mí me llena de orgullo ver que ellos se ponen la mochila y vamos a terreno a identificar los riesgos más importantes, hacemos reuniones, caminamos harto, cuando hacemos puerta a puerta ellos me acompañan, entonces hay un interés porque también los incendios están ahora bajando al sur entonces tenemos que estar prevenidos. Ellos están bien preocupados y conscientes de este tema, entonces lo único que ellos pueden hacer en este momento es organizarse, apoyar y aportar en la prevención”.

Patricia Escobar, presidenta de la Junta de Vecinos y del Comité de Prevención Las Mariposas, Temuco, región de La Araucanía

Esta líder fue organizando a sus vecinos a medida que se iba poblando el nuevo sector residencial donde vive, a un costado del cerro Las Mariposas al norte de la capital de la región de La Araucanía, formado por cerca de 700 casas y parcelas. Primero fue la junta de vecinos y luego el Comité de Prevención, que funciona al alero de la Red. “Hacemos prevención con los vecinos, reforzando las alertas amarillas de Conaf y Onemi a través del Wasap que es donde mejor funcionamos en los períodos estivales, pero este año todo nuestro trabajo se puso a prueba en un incendio que combatimos durante tres días donde la Red de Prevención funcionó”, explica. “Aquí el trabajo destacable y honroso fue el de los vecinos. Las autoridades hasta los bomberos pasaron a segundo plano, quienes hicieron el trabajo fue nuestra organización.”
Entre el 22 y 24 de febrero había múltiples incendios en la región de La Araucanía que demandaba todo el recurso disponible. En este contexto surge un foco grande en el cerro Las Mariposas, en el área del comité, donde no podían subir los carros bomba, solo los brigadistas a pie. Los vecinos sabían que el cambio de viento podía generar una catástrofe y apoyaron a los brigadistas acercándoles agua desde las piscinas, con bidones y botellas en una cadena de vecinos. “Eran pocos brigadistas porque había muchos incendios. Llamamos al municipio, pedimos apoyo y nos repusieron el agua de las piscinas, entre otros trabajos. Mientras estaba ocurriendo el incendio hicimos una campaña grande, recibimos muchas donaciones. Otros vecinos estaban desmalezando y haciendo cortafuego atacando el incendio. En la noche, cuando los bomberos y brigadistas se habían ido, con los vecinos vigilábamos toda la noche que no hubiera un nuevo focos”. 

Patricia narra que, al siguiente día, aparecieron focos en la carretera, a los pies del cerro donde la situación era más compleja que el día anterior y mientras llegaba bomberos, entre todos los vecinos nuevamente llevaron bidones con agua y realizaron corta fuegos, “fue muy cansador pero muy fructífero. Ya se había calmado el incendio y los bomberos se fueron, cuando surgió un foco tremendo que cruzó la carretera. Los vecinos cortamos el tránsito ya que carabineros no llegó. Fueron cinco horas muy álgidas de combate donde se destaca la participación de la forestal ARAUCO, me gustaría que se reconociera porque aquí no nos salvaron los brigadistas de Conaf ni los bomberos, quien nos salvó de la desgracia fue la Forestal ARAUCO, todo mi reconocimiento. Les pedimos ayuda y llegaron todos los gerentes de la zona y trabajamos codo a codo en el cerro. Las otras instituciones estaban sobre pasadas. Les pedimos apoyo aéreo y nos mandaron ocho aviones que lograron apagar el incendio del cerro Mariposas. Ya el tercer día fueron solo los tocones que seguían humeando”.
Patricia está orgullosa de lo avanzado a través del Comité en la preparación y combate de incendios “los que siempre serán una amenaza, siempre estamos siendo víctimas de atentados incendiarios y deben haber más de estos comités en La Araucanía donde solo hay dos”.


Liliana Valenzuela Bernal, secretaria de la organización comunitaria agropecuaria y residencial Las Mercedes y una de las representante de la Red de Prevención Comunitaria Chaimávida-Las Mercedes, Concepción, región del Biobío

Después de perderlo todo en el terremoto de 2010 en Talcahuano, Liliana y su familia se trasladaron a vivir al sector de Chaimávida en Concepción, donde se enfrentaron a otra pérdida: el incendio de 2017 quemó siete casas, incluía la de ella en una zona rodeada de bosques. “Después de ese drama fuimos a una reunión con Forestal Arauco y Conaf para tratar temas de prevención, ahí comenzamos a trabajar como un Comité. Hay mucha aprensión en el tema de las forestales y ellos nos enseñaron que somos vecinos y que tenemos que tener la mejor disposición. Aprendimos mucho de prevención, nos han ido dando pautas y estamos muy conectados con todos los vecinos. Tenemos un mapa de qué es lo que tenemos que hacer, quién avisa a Bomberos y Carabineros que ahora saben dónde estamos, entonces la red nos ha permitido hacer más alianzas con ellos. Tenemos un documento con acciones que debemos realizar, empezamos a trabajar, hicimos operativos masivos y nos gustó”. 
Liliana explica que este verano fue difícil por la cantidad de incendios cercanos, casi todos intencionales. “Tuvimos un incendio que se acercó bastante y recibimos retroalimentación de otros vecinos y los Bomberos que nos indicaron que gracias a que un sector estaba bien limpio y despejado pudieron contenerlo”.
Desde el 2017 realizan actividades, entregan pautas de limpieza, folletos informativos y realizan operativos sobre cómo cuidar su hogar y entorno. “Mi casa antes era un bosque. Ahora no, no tengo ningún árbol cerca a no ser que sea nativo, no es necesario rodearse de árboles. Para mi la red ha sido súper importante por todo el conocimiento, hemos hecho talleres y capacitaciones con Bomberos. Estamos mucho en las redes sociales difundiendo y apoyando. Esto es sin fines de lucro, pero si apoyamos al vecino, vamos haciendo cadena y si todos apoyamos un poquitito podemos contener mejor. Ahora está mucho más limpio gracias a la conciencia, lo que nos falta es que haya penas más fuertes para quien inicia los incendios y que Conaf nos mande información sobre quemas y cuando éstas pueden hacerse”.
Destacable es que hace un año en Chaimávida se formó una brigada de emergencias de vecinos en la cual participa su marido, donde se han capacitado como tal y Forestal Arauco les ha entregado los equipos y herramientas necesarias. “El tener este Comité de la Red de Prevención y ahora esta brigada, nos da tranquilidad”. 

Lorena Rivas Vargas, presidenta de la Junta de Vecinos Pellinada Alta, Los Lagos, región de Los Ríos

Lorena vive en un sector rural de cerca de 40 casas, rodeado de árboles de la comuna de Los Lagos, cuyos vecinos se organizaron y conformaron el Comité Pellinada Alta de la Red de Prevención Comunitaria. “Estaban todos los actores comprometidos y al salir a terreno tuvimos una buena acogida de los vecinos. Se recorrió el sector y se hizo el levantamiento de riesgo, se dejó en un documento para dar cumplimiento a las acciones que hay que hacer como cortafuegos, reuniones con la eléctrica y con bomberos Se da cumplimiento a eso, tenemos arboles podados y hacemos educación a los niños. Yo estoy contenta por el funcionamiento del Comité y el apoyo de nuestra prevencionista Karla Leal es fundamental  para  que cada acción se lleve a cabo”.

“Somos cerca de 100 personas que somos vecinos hace tiempo y no teníamos la conciencia de tener nuestro entorno limpio, la gente aprendió a cuidar, ahora sabemos lo que hay que hacer para prevenir. Nos sentimos mas seguros porque la forestal nos guía lo que tenemos que hacer, ha dado cumplimiento en mantener los cortafuegos, ellos están comprometidos con nosotros, la municipalidad igual y tenemos identificada la zona segura donde escapar en caso de un incendio”.

 

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