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Restauración de ecosistemas: un desafío que trasciende una década

Restauración de ecosistemas: un desafío que trasciende una década

Por Sandra Gacitúa Arias, directora ejecutiva del Instituto Forestal (INFOR).

En 2019, la crisis derivada de la degradación antrópica de los ecosistemas a nivel global llevó a las Naciones Unidas a proclamar el período comprendido entre 2021 y 2030 como la "Década de la Restauración de Ecosistemas". Este no es solo un lema, sino un ambicioso proyecto que busca abordar la lucha contra la crisis climática, impulsar la resiliencia de los ecosistemas, mejorar la seguridad alimentaria y proteger la biodiversidad, reconociendo la importancia vital de los bosques y formaciones xerofíticas en la captura de carbono y el bienestar de la sociedad.

En este contexto global, Chile, comprometido con la causa y en consonancia con su propia realidad, ha asumido diversos compromisos internacionales y nacionales, desde el Acuerdo de París (COP21) hasta la Política Forestal (2015-2035). No obstante, para abordar los desafíos actuales, es crucial evaluar y perfeccionar las estrategias de restauración. Se deben considerar aspectos como la capacidad de carga de los ecosistemas, su estado de degradación, comunidad vegetal como unidad funcional, y la incorporación de aspectos prácticos como la viverización de plantas de calidad y su posterior establecimiento en terreno. Este proceso de evaluación y mejora es esencial para garantizar que las estrategias de restauración sean efectivas y respondan a los desafíos específicos que enfrenta Chile en el marco de la

Década de la Restauración de Ecosistemas.

Aunque el establecimiento de plantas producidas en viveros ha demostrado ser efectivo en los programas de restauración a nivel global, los viveros forestales en Chile enfrentan una serie de desafíos, de acuerdo al diagnóstico del Instituto Forestal (INFOR) en 2018 y su actualización en 2021, el cual ha sido generado a través del Programa Ministerial de INFOR “Restauración de Ecosistemas Forestales Nativos”, y que tiene entre sus ejes abordar temáticas como el abastecimiento de semillas y la producción de plantas tanto para ecosistemas boscosos y formaciones xerofíticas, acciones que la institución ejecuta en los territorios con los equipos técnicos de sus cinco sedes y dos oficinas de proyectos. Dicho diagnóstico señala brechas que podrían retrasar los compromisos de restauración.

Las debilidades identificadas se centran en la escasa demanda de plantas de comunidades vegetales forestales y xerofíticas, necesarias para restaurar en cada territorio, la escasez de germoplasma con la debida diversidad genética, la limitada formación técnica de los viveristas y prácticas de manejo deficientes. Estos factores afectan la calidad de las plantas, contribuyendo de manera limitada o nula al objetivo final de la restauración. Un elemento clave es cambiar la perspectiva de simplemente restaurar especies hacia una visión más amplia, considerando la comunidad vegetal como parte integral del ecosistema. Este cambio conceptual es esencial para dirigir eficazmente los esfuerzos de restauración hacia metas más holísticas y sostenibles.

Ante esta situación, resulta imperativo impulsar estrategias de restauración a escala de paisaje, priorizando el suministro de semillas de alta calidad y la viverización de plantas nativas con un enfoque en la asociación de especies vegetales (comunidad) dentro de una unidad geográfica determinada. Este enfoque asegura una restauración más efectiva y adaptada a las características particulares de cada área, maximizando los beneficios ambientales y contribuyendo al manejo sostenible de los ecosistemas forestales y xerofíticos, en línea con la misión del INFOR.

Esta visión, asociada a la restauración de paisajes en los territorios, propiciaría la expansión y/o generación de nuevos viveros contribuyendo al empleo local con enfoque de género, garantizando la disponibilidad de plantas con atributos adecuados para la restauración, contribuyendo así a una restauración más efectiva y sostenible.

Resulta fundamental también, implementar un programa continuo de transferencia y adopción tecnológica, dirigido a capacitar a los actuales viveristas y formar a las generaciones futuras en técnicas modernas. En este proceso, el respaldo en investigación aplicada y la actualización de normativas se presentan como elementos clave para potenciar viveros tecnologizados.

El INFOR está a la vanguardia de los esfuerzos en investigación aplicada y transferencia tecnológica, y aunque su liderazgo es fundamental, la colaboración con universidades y profesionales de viveros, tanto públicos como privados, resulta esencial. Se han dado pasos significativos en esta dirección, como el programa "Siembra por Chile" de CONAF, respaldado por el Ministerio de Agricultura, y la iniciativa "Más Bosques" implementada por la FAO a través del Fondo Verde del Clima, ambos donde INFOR ha participado en la identificación de brechas, generación de documentos técnicos en apoyo a la producción de plantas y acciones transferencia técnica.

Se suma también la iniciativa “Restauración a escala de paisaje de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos en zonas agroforestales y su entorno natural”, liderada por el Ministerio de Medio Ambiente, CONAF y la FAO; financiada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF). El éxito de estas iniciativas se sustenta en la coordinación pública - privada, la adopción tecnológica a largo plazo, el trabajo mancomunado de las distintas instituciones participantes.

Con todo, la convergencia de esfuerzos entre instituciones públicas y privadas, respaldada por el compromiso activo de la sociedad, es crucial para abordar de manera eficaz los desafíos planteados por la Década de la Restauración de Ecosistemas y lograr un futuro más sostenible para Chile.

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